Un legislador cercano a los sectores dialoguistas explicó a Infobae que, de no haber incluido la derogación de leyes vinculadas a universidades y a la discapacidad dentro del Presupuesto 2026, el proyecto contaba con los votos necesarios en el Senado para avanzar sin mayores obstáculos. La advertencia apunta a cómo ciertas decisiones del Gobierno pudieron generar fricciones que complicaron la estrategia parlamentaria y que podrían haberse evitado para asegurar un tratamiento más ágil.
La ansiedad por la reforma laboral en Argentina no se ha calmado ni con un año intenso ni con un Congreso en receso y con guardias mínimas. Se espera que las definiciones concretas lleguen hacia fines de este mes o principios de febrero, en el mejor escenario. Mientras la atención mediática y política se centra en otros países como Venezuela, los primeros intentos de la oposición por bloquear la iniciativa llevaron a aliados a advertir al Gobierno sobre no repetir los errores de diciembre, que frenaron el proyecto a pesar de que ya contaba con dictamen en la Cámara alta.
Un legislador dialoguista explicó que la inclusión de derogaciones sobre leyes de universidades y discapacidad en el Presupuesto 2026 complicó el avance en Diputados y que, de no haber ocurrido, la reforma laboral contaría con los votos necesarios en el Senado. Señaló que el Ejecutivo había mostrado disposición para cumplir acuerdos, lo que incluso fue reconocido por algunos senadores peronistas, y que la sorpresa fue mínima para quienes seguían de cerca la sesión del 26 de diciembre, cuando se podía prever un piso de 40 votos a favor.
Dentro del oficialismo, algunos integrantes del bloque liderado por Patricia Bullrich recomendaron avanzar con cautela pero sin perder oportunidades. Resaltaron que la gestión económica brindaba mayor previsibilidad y que cualquier demora favorecía al kirchnerismo, aunque debilitado. Además, mencionaron que la CGT también estaba activa y que no se podía descuidar ningún frente, dejando claro que las negociaciones políticas eran complejas y que cada decisión influía directamente en la viabilidad del proyecto.
La reforma laboral, junto con la modificación de la Ley de Glaciares y la estabilidad monetaria, quedó pendiente hasta febrero. Bullrich lidera un interbloque de 21 legisladores, por lo que se requiere apoyo adicional de la UCR, del PRO y de legisladores provinciales independientes para alcanzar el quórum de 37. Otros temas importantes, como la reforma del Código Penal, se analizarán con calma a partir de marzo, una vez que Milei reanude las sesiones ordinarias y pueda presentar nuevas iniciativas en el Congreso.







