El sector atraviesa además un escenario crítico, con el nivel de utilización de la capacidad instalada en su punto más bajo desde que se tienen registros, lo que refleja la fuerte retracción de la actividad y la falta de demanda en la industria.
La industria metalúrgica volvió a mostrar resultados negativos en noviembre, con una caída interanual del 4,2% y una baja mensual del 0,5% en comparación con octubre. De esta manera, el sector acumula un leve retroceso en lo que va del año y continúa evidenciando dificultades para revertir la tendencia descendente de la actividad.
Uno de los datos más preocupantes del informe es el bajo nivel de utilización de la capacidad instalada, que se ubicó en el 44,4%, con una caída de más de seis puntos porcentuales respecto del mismo mes del año anterior. Este indicador se mantiene entre los más bajos de la serie histórica y refleja la debilidad de la demanda y la persistencia de un contexto adverso para la producción. En paralelo, el empleo en el sector también se contrajo, con una disminución interanual del 3,3% y una leve baja mensual.
El retroceso se extendió a la mayoría de los rubros y regiones del país. Los segmentos ligados al consumo final, la industria automotriz y la construcción fueron los más afectados, mientras que, a nivel provincial, Buenos Aires y Córdoba registraron las caídas más pronunciadas. Otras jurisdicciones como Santa Fe, Entre Ríos y Mendoza también permanecieron en terreno negativo, aunque con descensos más moderados, consolidando un escenario de fragilidad y estancamiento para el entramado metalúrgico.







