La presencia de mujeres en la minería sigue siendo baja, concentrándose en áreas administrativas, mientras que los puestos operativos y de liderazgo permanecen masculinos. Sin embargo, la inteligencia artificial (IA) surge como una herramienta clave para reducir brechas.
La industria minera en América Latina, presente en países como Chile, Perú, México, Colombia y Argentina, enfrenta desafíos particulares para la inclusión femenina. Las minas suelen estar en zonas remotas y las condiciones laborales son exigentes, lo que dificulta la participación de mujeres, especialmente quienes tienen responsabilidades familiares. La falta de equipos de protección adaptados y la limitada formación técnica agravan la situación.
En este contexto, la IA ayuda a reducir las barreras físicas mediante la automatización y el monitoreo de procesos, además de permitir análisis de datos para mejorar la seguridad y la toma de decisiones. Estas herramientas contribuyen a generar espacios más seguros e inclusivos, promoviendo el liderazgo femenino en proyectos de minería verde y sostenibilidad.
Pilar Bruzzo, directora de Transformaciones de RRHH y Gestión del Cambio de Accenture, subraya que “la inclusión femenina es una estrategia de innovación. La tecnología puede automatizar procesos, pero el cambio real ocurre cuando las mujeres participan en las decisiones que definen el futuro del sector”. La IA, entonces, no solo optimiza operaciones, sino que también impulsa la equidad de género.
De cara a 2026, los desafíos clave incluyen mejorar el acceso a tecnología en zonas remotas, reducir la desigualdad digital, promover cambios culturales dentro de las empresas y consolidar políticas de igualdad que aborden infraestructura, horarios flexibles y salud ocupacional. La combinación de tecnología e inclusión promete transformar la minería latinoamericana en un sector más diverso, justo y sostenible.







