La brecha de participación laboral de las personas con discapacidad continúa siendo una de las más marcadas del país, incluso en un contexto donde se registró un aumento reciente en la cantidad de trabajadores formales. Aunque ese progreso representa un avance, especialistas señalan que todavía está lejos de traducirse en una verdadera inclusión laboral.
Si bien en los últimos años se registraron ciertos avances, la inclusión laboral de las personas con discapacidad en el Perú continúa muy por detrás del promedio regional. Mientras en países como Chile, México o Colombia la participación oscila entre el 45% y el 55%, en el Perú apenas llega al 28,6%, lo que significa que solo tres de cada diez personas con discapacidad acceden a un empleo, según cifras del INEI para 2024. Aunque el empleo formal viene creciendo, este progreso no es suficiente para cerrar la brecha existente.
A junio de 2025, la planilla electrónica del MTPE contabilizó 13.062 personas con discapacidad empleadas formalmente, el registro más alto hasta el momento y 4.302 puestos más que en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, la diferencia entre el potencial de inclusión y los resultados alcanzados demuestra que siguen vigentes barreras estructurales que limitan el acceso al trabajo. Comparado con otros países de la región, el rezago del Perú confirma la urgencia de fortalecer acciones coordinadas entre el sector público y el privado. Especialistas remarcan que no basta con incrementar el número de empleos formales si no se acompañan de políticas activas que aseguren accesibilidad, igualdad de oportunidades y continuidad laboral.
En este contexto, y con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, cobra relevancia el rol de las empresas como impulsoras de cambios dentro de sus propias estructuras y comunidades. Sodexo Perú destaca por su trabajo orientado a promover la participación plena de personas con discapacidad en sus operaciones. Entre sus principales iniciativas figura “Contigo de la mano”, un programa que brinda apoyo permanente tanto a trabajadores con discapacidad como a colaboradores que cuidan a un familiar en esta condición, ofreciendo asesoría para trámites ante el Conadis, acompañamiento emocional, actividades de sensibilización basadas en la Guía del trato adecuado y capacitaciones sobre bienestar y derechos.
Gracias a este programa, la empresa obtuvo el primer lugar en el Concurso de Buenas Prácticas de Gestión Inclusiva del Conadis, un reconocimiento que respalda su compromiso y refuerza su visión de que la inclusión es más que un valor corporativo: es un propósito estratégico. Estas acciones muestran que la articulación entre esfuerzos internos y externos permite generar transformaciones significativas y se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, promoviendo espacios laborales seguros, diversos y equitativos. De cara al futuro, Sodexo Perú reafirma su voluntad de profundizar políticas orientadas a la equidad, la participación activa y el desarrollo integral, consolidándose como un actor relevante en la transformación social del país.







