En el encuentro, los participantes abordaron en detalle los cambios socioculturales y generacionales que actualmente influyen en la actividad productiva. Se analizaron nuevas formas de trabajo, transformaciones en los hábitos de consumo, la incorporación de tecnologías emergentes y la manera en que estas tendencias redefinen el rol de las pymes en la economía.
El Banco Ciudad llevó adelante el “Evento PyME”, un espacio en el que empresarios, especialistas y funcionarios debatieron sobre las transformaciones socioculturales y generacionales que atraviesan al sector productivo. Durante la apertura, el presidente Guillermo Laje resaltó el peso económico de las pymes y detalló que la entidad otorgó más de 200.000 millones de pesos en créditos este año, además de profundizar programas de capacitación y actividades destinadas a fortalecer el entramado empresarial. También participó el ministro porteño Hernán Lombardi, quien destacó el rol del sector privado y la vocación de la Ciudad hacia los servicios, en un año donde más de 7.000 emprendedores pasaron por las propuestas del Instituto PyME junto a diversas universidades.
En el primer panel, el consultor Guillermo Oliveto describió una economía con comportamientos dispares: un consumo más activo en los segmentos altos y mayores restricciones para los sectores medios y bajos. Planteó que la inteligencia artificial transformará los patrones de conducta de los consumidores y que el país atraviesa un cambio profundo en su forma de pensar. Además, señaló que petróleo, minería, agro, pesca y servicios exhiben dinamismo, mientras que la industria y la construcción siguen debilitadas. También mencionó que los salarios reales continúan 25 por ciento por debajo de los niveles de administraciones anteriores y que una eventual recuperación del poder adquisitivo recién podría darse hacia 2027.
El seminario concluyó con la exposición del especialista en desarrollo organizacional Pasty Lauria, quien abordó los nuevos modelos de liderazgo que exige la Generación Z. Explicó que este grupo prioriza el ambiente de trabajo por encima de la remuneración y que, para retener talento, las empresas deben fortalecer su cultura interna, la coherencia, la confianza y la escucha activa. Sostuvo que cada ciclo generacional se transforma rápidamente y que las organizaciones que logren adaptarse a estos cambios serán las que mejor se posicionen, promoviendo claridad en la comunicación, espacios de bienestar y prácticas que incentiven el compromiso.







