La compañía atraviesa un proceso preventivo de crisis y corre riesgo de cerrar algunas plantas, aunque se buscaría reubicar a los trabajadores.
Granja Tres Arroyos, la principal productora de pollos del país, enfrenta una profunda crisis que amenaza la operación de algunas de sus plantas en Argentina y Uruguay, pese al aumento del consumo interno de pollo. La empresa posee instalaciones en Ezeiza, Esteban Echeverría, Capitán Sarmiento, Brandsen, Concepción del Uruguay, Córdoba y Uruguay.
Recientemente, el Grupo Granja Tres Arroyos (GTA), dueño de la compañía, logró desactivar un paro de 48 horas en la planta de Brandsen, convocado por retrasos en el pago de sueldos. En Entre Ríos, también se registraron demoras en las remuneraciones, aunque se espera que en los próximos días se realicen los depósitos pendientes para saldar el 80% adeudado.
El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) y la filial local del Sindicato de la Carne alertaron sobre la situación, que afecta tanto los ingresos como la estabilidad laboral, y reclamaron respuestas inmediatas de las autoridades, subrayando la importancia de mantener la continuidad del empleo.
La crisis se intensificó tras la pérdida del mercado chino por la gripe aviar de 2023, que representó US$ 160 millones para los exportadores nacionales y redujo las exportaciones de Granja Tres Arroyos del 33% al 25% de su producción. Actualmente, la empresa produce 700.000 pollos por día, equivalente al 20% del total nacional, y exporta a 67 países, con una facturación anual de US$ 1.300 millones.
Además, el grupo dueño controla reconocidas marcas del sector como Cresta Roja, La Comarca y Jet Food, y se analiza transferir personal a las plantas que continúen activas en caso de cierres.







