El adolescente de 16 años, señalado por haber planeado un posible tiroteo en una escuela de Caballito, se encontraba bajo tratamiento psicológico por un cuadro de depresión, según informaron fuentes judiciales. Durante el allanamiento realizado en su domicilio, los investigadores hallaron varias réplicas de armas de fuego.
El adolescente de 16 años detenido por planear un tiroteo en una escuela del barrio porteño de Caballito será sometido a peritajes psiquiátricos por orden de la jueza federal María Servini, quien está a cargo de la causa. La magistrada, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 1, dispuso su traslado al Cuerpo Médico Forense para una evaluación exhaustiva. La investigación fue caratulada como “intimidación pública”, debido a la gravedad de las amenazas y a los elementos encontrados en su domicilio.
El joven, que había cursado anteriormente en el colegio Educativo Modelo de Caballito y actualmente asistía a la escuela Miguel Hernández, fue detenido durante un operativo realizado el lunes pasado por la Policía Federal. El allanamiento, llevado a cabo por el Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA), tuvo lugar en una vivienda ubicada sobre la avenida Juan Bautista Alberdi, donde se concretó su arresto y se incautaron diversos objetos vinculados a la investigación.
De acuerdo con el testimonio de personas cercanas, el adolescente estaba bajo tratamiento psicológico por depresión y estaba previsto que esta semana se le realizaran estudios médicos para iniciar una medicación específica. Las autoridades informaron que el joven permanece bajo control médico en un hospital y que no representa un riesgo inmediato para terceros, motivo por el cual no se dispuso una custodia policial permanente en su lugar de internación.
Durante el procedimiento, los agentes secuestraron varias réplicas de armas de fuego —entre ellas pistolas, un revólver y un subfusil— además de cuchillos, municiones, gas pimienta y botellas tipo “molotov”. También encontraron una carta de despedida y anotaciones con los nombres de autores de masacres internacionales, como Brenton Tarrant, Anders Breivik y Rafael Solich, conocido como “Pan Triste”. Estos hallazgos reforzaron la hipótesis de que el joven planeaba un ataque inspirado en casos de violencia extrema registrados en distintas partes del mundo.







