El reciente cambio en la postura diplomática de Argentina marca un quiebre significativo tras más de treinta años de continuidad en su posición histórica, que siempre se manifestó en contra del bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba.
La Argentina votó este miércoles en la Asamblea General de la ONU en contra de la resolución que busca poner fin al embargo que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde 1960, sumándose así a un pequeño grupo de países que rechazaron la medida. Esta decisión representa un cambio significativo en la política exterior argentina, ya que rompe con décadas de alineamiento histórico de nuestro país a favor del levantamiento del bloqueo norteamericano.
Durante los últimos 33 años, la Asamblea General de la ONU ha aprobado de manera casi unánime resoluciones reclamando el fin del embargo a Cuba, una política que ha permanecido vigente durante más de seis décadas sin modificaciones por parte de los sucesivos gobiernos estadounidenses. La postura argentina se aparta de esta tradición de consenso internacional que respaldaba la eliminación de las restricciones impuestas por Estados Unidos sobre el país caribeño.
En la votación de este miércoles, un total de 165 países aprobaron la resolución para eliminar el embargo, mientras que únicamente Estados Unidos, Israel, Hungría, Ucrania, Paraguay, Macedonia del Norte y Argentina se posicionaron en contra. Esta decisión coloca a Argentina en un grupo reducido de naciones que no acompañaron la mayoría de la comunidad internacional en el reclamo histórico de levantar el bloqueo económico y comercial que afecta a Cuba desde hace más de seis décadas.







