Durante el encuentro entre Boca Juniors y Central Córdoba de Santiago del Estero, las autoridades detectaron a un infractor con deudas alimentarias. El hallazgo se produjo en el marco de los operativos de control realizados en el estadio, que buscan identificar a personas registradas como morosas y garantizar el cumplimiento de sus obligaciones.
Durante los 48 operativos de control realizados por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se detectaron más de 30 deudores alimentarios morosos en recitales y estadios de fútbol, y se les impidió a todos acceder a estos espectáculos. Estas acciones buscan garantizar el cumplimiento de las obligaciones alimentarias y sancionar a quienes incumplen sus responsabilidades.
El domingo, durante el partido entre Boca y Central Córdoba de Santiago del Estero en La Bombonera, se identificó a un deudor más, elevando la cifra total a 31, provenientes de distintas provincias: 16 de Buenos Aires, seis de Capital Federal, cuatro de Neuquén, tres de Salta, uno de Córdoba y otro de Entre Ríos. Estos operativos se suman a los que se realizaron en eventos como el partido de Los Pumas contra los All Blacks en Liniers y los conciertos de Lali Espósito, Don Osvaldo y Los Piojos.
Según informaron fuentes oficiales, cerca de 3.000 personas están registradas en el Registro de Deudores Alimentarios Morosos (RDAM) de Buenos Aires, dentro de un total de más de 11.500 a nivel nacional. Los datos se intercambian con 13 provincias, sin importar en qué jurisdicción se haya dictado la medida judicial, lo que permite un seguimiento efectivo de los incumplimientos. El ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, destacó que la Ciudad busca dejar en claro que las obligaciones alimentarias se cumplen sin excepción.
Además de impedirles el ingreso a espectáculos, los morosos enfrentan restricciones adicionales: no pueden obtener tarjetas de crédito, abrir cuentas corrientes ni acceder a créditos del Banco Ciudad; tampoco pueden recibir adjudicaciones de viviendas sociales ni postularse a cargos electivos en la Ciudad. Tampoco se les permite inscribirse en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con fines adoptivos, matricularse en colegios profesionales, participar de concursos o ser designados como magistrados o funcionarios judiciales. Los escribanos tienen la obligación de notificar cualquier acto de disposición de bienes registrables en el que intervenga una persona inscripta en el registro.







