El Centro de Estudios Sociales y Legales difundió el tercer censo popular, el cual revela un aumento significativo de la población que vive a la intemperie en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, evidenciando un crecimiento sostenido de las personas en situación de calle y las dificultades sociales que enfrentan en su día a día.
El Centro de Estudios Sociales y Legales (CELS) difundió el tercer censo popular sobre personas en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires, revelando que actualmente hay alrededor de 11.900 personas viviendo a la intemperie, casi tres veces más que la cifra oficial difundida por el Gobierno porteño. Este trabajo busca ofrecer una visión más realista de la situación y visibilizar la vulnerabilidad de quienes atraviesan condiciones críticas, especialmente durante el invierno, cuando requieren mayor apoyo estatal.
El informe del CELS detalla cómo la pérdida de vivienda y empleo, el deterioro de la salud y las distintas formas de violencia afectan a estas personas. Además, se evidencia un aumento en los consumos problemáticos, tanto físicos como mentales, y la criminalización por parte de las fuerzas policiales, generando un círculo de vulnerabilidad que agrava su situación diaria.
El estudio también destaca que la crisis económica ha obligado a muchas personas a abandonar sus viviendas de manera precipitada, dejando de pagar alquileres o pensiones, lo que derivó en la falta de un techo. De las 5.900 personas encuestadas, un 20% vive en la calle por primera vez, mientras que un 38% lleva menos de un año en esa situación. La mayoría de estas personas son trabajadoras informales, realizando changas, cartoneo, venta ambulante o solicitando dinero, y provienen mayoritariamente de la Ciudad, la provincia de Buenos Aires, el interior del país o del extranjero.
El CELS también subraya que vivir a la intemperie, con mala alimentación y sin acceso a servicios médicos, deteriora la salud física y mental de las personas. El 64% de los entrevistados señaló un empeoramiento en su estado de salud, mientras que el resto reportó un aumento en el consumo de drogas. Asimismo, se registraron crecientes casos de maltrato por parte de la Policía de la Ciudad y del personal del Ministerio de Espacio Público, quienes realizan requisas irregulares, desalojos y detenciones arbitrarias. El organismo concluyó que, tras el decreto 373/25 que modificó la ley de protección de estas personas, es imprescindible implementar políticas públicas interdisciplinarias que respondan a la emergencia y permitan que quienes viven en la calle puedan acceder a una vivienda y sostenerse.







