El ex tenista y actual candidato a diputado nacional por La Libertad Avanza mantuvo una entrevista, donde además de hablar sobre su proyecto político, rememoró con detalle sus mejores momentos dentro de la cancha de tenis.
Diego Hartfield, ex tenista que llegó a estar entre los 100 mejores del mundo y enfrentó a figuras como Roger Federer, dejó las canchas hace 15 años para iniciar una carrera política como candidato a diputado nacional por La Libertad Avanza en Misiones. En una extensa entrevista con Noticias Argentinas, habló sobre su apoyo al presidente Javier Milei, destacando que Argentina tiene un rumbo claro basado en reducir el tamaño del Estado y bajar impuestos, y compartió cómo su experiencia en el deporte y en los mercados financieros influyó en su visión política.
Tras retirarse del tenis en 2010, Hartfield comenzó su transición profesional trabajando como comentarista y dando clases, mientras exploraba otras áreas como la administración y la inversión en mercados financieros. Con el tiempo, logró establecerse como asesor de inversiones, atendiendo a más de 200 clientes, lo que consolidó su segunda carrera fuera del deporte. La política llegó de manera inesperada cuando fue contactado por el partido en Misiones, oportunidad que aceptó considerando que podía aportar como pionero en la región.
Hartfield también reflexionó sobre el tenis argentino actual, afirmando que atraviesa un muy buen momento aunque reconoce que no se puede comparar con la histórica “Legión Argentina”. Comentó sobre la evolución del deporte, sugiriendo cambios en la dinámica de los partidos para hacerlos más atractivos y enfatizó la importancia del deporte como herramienta para mantener la salud física y mental de los jóvenes. Además, recordó algunos de sus mejores momentos en la cancha, como jugar contra Federer y alcanzar semifinales en Buenos Aires y Lyon, destacando la emoción y el aprendizaje de esas experiencias.
Finalmente, se refirió a la salud mental en el deporte, resaltando que es un tema que ahora recibe más visibilidad. Hartfield compartió su experiencia personal con ataques de ansiedad y pánico, subrayando la importancia de la terapia y de normalizar estas situaciones para que los deportistas puedan expresarse y tratarse sin sentir la presión de ser “ejemplos”. Considera fundamental que el deporte contribuya al bienestar general, pero siempre respetando la libertad individual y el equilibrio entre esfuerzo, desarrollo personal y profesional.







