El diputado expresó que la falta de políticas sociales bajo la gestión de Milei representa un enfoque totalmente desacertado y peligroso. Según su opinión, esta ausencia de medidas de apoyo social constituye un experimento sin precedentes que no se observa en ninguna otra nación del mundo.
El diputado nacional Daniel Arroyo advirtió que en Argentina se está viviendo un fenómeno de implosión social, provocado principalmente por el endeudamiento creciente de las familias y la ausencia del Estado, lo que obliga a muchos a buscar soluciones por sus propios medios. Según sus palabras, esta situación genera una presión interna que se manifiesta en la violencia y en la dificultad de muchas personas para cubrir sus necesidades básicas.
Arroyo destacó que en los barrios más vulnerables, la gente debe ingeniárselas para sobrevivir, realizando actividades como rifas o ferias para sostener a sus familias, ante la falta de apoyo estatal. Recordó que existen responsabilidades que solo el Estado puede asumir, especialmente en áreas críticas como la nutrición, que está empeorando notablemente, sobre todo en los niños. Recalcó que los problemas sociales no pueden solucionarse simplemente con la entrega de vales o bonos para la educación.
Además, cuestionó la falta de políticas sociales del presidente Javier Milei, calificándola como un experimento absurdo que no se observa en ningún otro país. Para ejemplificar, mencionó que en Estados Unidos, bajo un gobierno con una línea ideológica de derecha similar, se están implementando programas para apoyar a personas con discapacidad, lo que demuestra que es posible actuar para proteger a los sectores más vulnerables.
Por último, Arroyo se refirió a la denuncia que presentó contra sectores libertarios por incitar a la violencia contra el Congreso durante un debate legislativo, señalando que se ha traspasado un límite inadmisible. Subrayó que en una democracia las cámaras legislativas tienen autonomía para votar leyes y que nadie puede justificar ese tipo de amenazas como un simple “chiste”. Esta denuncia busca dejar claro que existe un límite que no puede ser sobrepasado en el respeto a las instituciones democráticas.







