La sesión en la Cámara de Diputados terminó abruptamente en medio de un fuerte escándalo político. El clima se tensó al máximo cuando un grupo de legisladores kirchneristas se dirigió con vehemencia al sector donde se encontraba el diputado José Luis Espert, en un intento por increparlo, lo que generó un momento de gran tensión en el recinto.

La sesión en la Cámara de Diputados se vio abruptamente interrumpida por un escándalo que incluyó forcejeos entre legisladores del oficialismo libertario y el bloque kirchnerista. En medio del caos, apenas se logró avanzar con la votación de algunos emplazamientos vinculados al incremento del presupuesto para las universidades públicas y la situación crítica del Hospital Garrahan.

El presidente de la Cámara, Martín Menem, decidió levantar la sesión cuando el clima se volvió insostenible y no fue posible continuar con el debate previsto sobre otros temas sensibles como las retenciones al agro, la situación de las pymes y la problemática de la salud mental. La tensión creciente entre los distintos bloques impidió un desarrollo normal del encuentro legislativo.

El momento de mayor tensión se generó cuando diputados kirchneristas se dirigieron al lugar donde se encontraba José Luis Espert, tras una serie de declaraciones polémicas del legislador, incluyendo agravios contra Florencia Kirchner y una denuncia relacionada con un acto de vandalismo en su domicilio. El enfrentamiento verbal escaló al punto de forzar la suspensión del debate parlamentario.

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