Jorge Giacobbe realizó un análisis profundo del actual panorama electoral y la situación interna del Partido Justicialista, destacando que hoy ese espacio político se encuentra sin un liderazgo claro y definido. Según Giacobbe, el kirchnerismo está atravesando un proceso de transformación que no tiene vuelta atrás.
El analista Jorge Giacobbe realizó un extenso análisis del escenario político actual en Argentina, sobre todo tras la condena a Cristina Fernández de Kirchner y con miras al armado electoral de mitad de año. Según su mirada, el impacto social fue mínimo frente a lo que se esperaba: no hubo grandes manifestaciones ni estallidos, lo que para él evidencia debilidad más que fortaleza del espacio kirchnerista.
Desde su perspectiva, el kirchnerismo se encuentra atravesando una etapa de transformación definitiva. Mientras sectores del peronismo mantienen gestos de apoyo hacia Cristina, en realidad estarían planificando una renovación interna sin su liderazgo ni el de su hijo Máximo. Para Giacobbe, el kirchnerismo conserva un importante caudal de votantes, pero carece de conducción clara que encamine ese respaldo.
En ese contexto, mencionó que Axel Kicillof enfrenta un dilema simbólico: necesita consolidarse como referente, pero no logró enfrentar a Cristina electoralmente, lo que lo debilita como posible heredero natural de ese espacio. Por su parte, Máximo Kirchner, según el analista, no cuenta con reconocimiento ni dentro de la política ni en el electorado, lo que deja al peronismo sin figuras firmes para capitalizar el voto kirchnerista.
Respecto al panorama general, Giacobbe considera que Milei aún conserva el apoyo de quienes lo eligieron por convicción y también de aquellos que lo ven como una barrera contra el kirchnerismo. Sin embargo, anticipa tensiones futuras si el Gobierno no logra traducir su política en mejoras concretas para los sectores que lo apoyaron. A largo plazo, el desafío de Milei, al igual que el de otros líderes anteriores, será construir un proyecto que pueda perdurar más allá de su figura personal.
Terminó afirmando: “En la Argentina de hoy, el verdadero riesgo para cualquier político no es lo conocido. Es lo que todavía no nació”.







