El Hospital Garrahan llevó a cabo con éxito su primera cirugía fetal, marcando un hito en la medicina pediátrica nacional. Un equipo multidisciplinario compuesto por 25 profesionales especializados intervino a una bebé que presentaba espina bífida mientras aún se encontraba en el útero de su madre. 

Una bebé con diagnóstico prenatal de mielomeningocele, una malformación grave de la columna vertebral, fue operada en la semana 27 de gestación y nació en el Hospital Garrahan, centro pediátrico de referencia nacional. La intervención se realizó el 9 de abril, como parte del Programa de Diagnóstico y Tratamiento Fetal del hospital, donde un equipo multidisciplinario expuso el útero fuera del cuerpo de la madre para reparar la lesión en la columna de la bebé. La cirugía, que duró casi cuatro horas, requirió extrema precisión para proteger el sistema nervioso central del feto.

El nacimiento se produjo por cesárea el 15 de junio, antes de lo previsto, ya que la madre rompió bolsa días antes del Día del Padre. El equipo médico se movilizó rápidamente para realizar la operación en el hospital, evitando trasladar a la recién nacida y asegurando la atención integral en el mismo lugar. La cesárea contó con la participación de neonatólogos, obstetras, cirujanos y personal especializado en cuidados críticos, garantizando un cuidado continuo y humanizado.

Este tipo de cirugía prenatal, aunque se realiza en Argentina desde 2015 en el Hospital Austral para pacientes con cobertura social, es aún poco común. El mielomeningocele es una forma severa de espina bífida que afecta el cierre del tubo neural durante las primeras semanas del embarazo y puede provocar discapacidades motoras y riesgos neurológicos. La cirugía fetal ha demostrado reducir complicaciones y mejorar la calidad de vida, aumentando las chances de motricidad y disminuyendo problemas como la hidrocefalia.

El equipo del Garrahan, liderado por especialistas con experiencia internacional, destacó la importancia de esta intervención pionera en un hospital público pediátrico, que abre nuevas posibilidades para el tratamiento precoz de malformaciones congénitas. Tras la cirugía, la madre permaneció en observación y luego se alojó en Casa Garrahan para estar cerca del hospital hasta el nacimiento. La operación representa un avance significativo en la medicina fetal argentina y un paso hacia una atención más integral y accesible para casos complejos.

ÚLTIMAS NOTICIAS