Durante la presentación de Zurda, su nuevo libro, la dirigente del Frente de Izquierda Myriam Bregman reafirmó su compromiso ideológico y destacó que se siente orgullosa de ser identificada como parte de la izquierda.
La abogada en Derechos Humanos y referente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, presentó su libro Zurda – Apuntes contra la resignación, la mansedumbre y el conformismo en una sala colmada de asistentes. En el evento, que se realizó en la Feria del Libro, Bregman destacó que uno de los objetivos principales de su obra es volver a poner en discusión qué significa ser de izquierda hoy, y cómo esa identidad política se vincula con las luchas sociales y colectivas.
Acompañada por figuras como la legisladora Andrea D’Atri, el periodista Alejandro Bercovich y el escritor Guillermo Martínez, entre otros referentes del ámbito político y cultural, la autora hizo hincapié en que el libro es una herramienta para debatir, organizarse y resistir ante un contexto político cada vez más hostil. Según explicó, Zurda también recorre experiencias que marcaron la militancia de izquierda en el país, como las fábricas recuperadas y la lucha feminista que impulsó la legalización del aborto.
Durante la presentación, Bregman fue crítica con el gobierno actual y apuntó directamente contra el presidente Javier Milei y sus ataques discursivos hacia sectores progresistas. En su opinión, el malestar que generan las ideas socialistas en ciertos sectores del poder tiene que ver con que interpelan directamente las bases de un modelo desigual. A su entender, estas reacciones no son casuales, ya que quienes gobiernan “no atacan fantasmas”, sino a quienes consideran una amenaza real a su proyecto político.
Finalmente, la autora reflexionó sobre el impacto de las redes sociales en la consolidación del discurso oficialista, que se apoya en la desinformación y la deslegitimación de las voces críticas. También rescató el valor de las experiencias colectivas, desde los juicios a los genocidas hasta las asambleas populares y la defensa de los derechos laborales. Para Bregman, Zurda no es solo una mirada personal, sino una invitación a resignificar la identidad de izquierda como una bandera de lucha, especialmente para las nuevas generaciones.







