Demian Reidel, jefe de asesores del presidente Javier Milei, expresó su fuerte rechazo a las regulaciones sobre inteligencia artificial como las que propone la Unión Europea. Afirmó que este tipo de normativas representan “un tiro en los pies” para los países que buscan atraer inversiones y desarrollar tecnología de forma competitiva.
Demian Reidel, jefe de asesores del presidente Javier Milei, expresó que el Gobierno argentino busca impulsar el desarrollo de la Inteligencia Artificial sin regulaciones estrictas, con el objetivo de atraer inversiones y aprovechar el alto valor agregado del sector. Durante una charla organizada por el Rotary Club en Buenos Aires, Reidel argumentó que imponer reglas puede desalentar la llegada de capital y limitar las oportunidades para que Argentina se convierta en un centro regional de esta tecnología, aunque reconoció que no está en condiciones de liderar a nivel global.
En paralelo al impulso de la IA, Reidel destacó el potencial del país para convertirse en un actor clave en la producción y exportación de energía nuclear. Señaló que Argentina podría posicionarse como el primer proveedor global de energía limpia y estable, necesaria para sostener el crecimiento de tecnologías intensivas como la IA. En este contexto, asumió también la presidencia de Nucleoeléctrica S.A., empresa estatal que opera las centrales nucleares, y adelantó que el plan oficial prevé vender reactores y combustible, comparándolo con un modelo de negocio recurrente similar al de las afeitadoras y sus repuestos.
Finalmente, Reidel afirmó que el avance tecnológico liderado por la inteligencia artificial representa un cambio sin precedentes y que la combinación de IA con energía nuclear podría transformar estructuralmente a la Argentina. Según explicó, mientras otros países como Rusia y China también compiten en este campo, la nación sudamericana tiene una oportunidad única de destacarse. La visión a largo plazo, dijo, es atraer inversiones y consolidar al país como destino estratégico para instalar centros de datos, fundamentales para la infraestructura digital del futuro.







