La única integrante de la Cámara Alta que reafirmó su apoyo al oficialismo en medio de la polémica por la renuncia de Ariel García Mansilla fue la senadora cordobesa del PRO, Carmen Álvarez Rivero. La legisladora no solo avaló públicamente la postura del Gobierno, sino que además defendió la decisión del presidente Javier Milei.
Diputados pertenecientes a la UCR, la Coalición Cívica y Encuentro Federal expresaron su preocupación ante la reciente renuncia de Manuel García Mansilla, quien había sido designado como juez de la Corte Suprema por decreto presidencial. La reacción parlamentaria se centró en la necesidad de que el Gobierno respete las instituciones y la Constitución Nacional, luego de que el Senado rechazara su pliego con una contundente mayoría de 51 votos contra 20.
Entre las voces críticas se destacó la del exvicepresidente y actual diputado Julio Cobos, quien sostuvo que la situación debería servir como una lección sobre la importancia de respetar la división de poderes y los procedimientos constitucionales. A su vez, la diputada Paula Oliveto, de la Coalición Cívica, remarcó que el episodio dejó en evidencia un manejo inadecuado de las instituciones que genera mayor incertidumbre jurídica en un contexto de crisis.
En contraste con estas posturas, la única figura del oficialismo que respaldó al Gobierno fue la senadora del PRO Carmen Álvarez Rivero, quien lamentó la renuncia del jurista y defendió su nombramiento. Consideró que se trató de una pérdida importante para la Corte y apuntó contra lo que definió como “mezquindad política” por parte de los sectores que rechazaron la designación.
Paula Olivetto expresó: “un manoseo de las instituciones que solo trae inseguridad jurídica a una Argentina que está haciendo un gran esfuerzo para salir adelante”.







