Las buenas prácticas ambientales son clave para una minería moderna, responsable y alineada con la agenda climática global.
La minería sustentable se ha convertido en un pilar fundamental para lograr un futuro energético limpio. A través de prácticas responsables y el uso eficiente de los recursos, esta no solo reduce el impacto ambiental, sino que también contribuye a la transición hacia energías renovables. Implementar tecnologías limpias, optimizar los procesos y minimizar la huella de carbono son pasos esenciales para garantizar que la industria minera sea un motor de desarrollo sostenible, alineado con las metas climáticas globales.
Expertos sostienen que el futuro de la minería no está solo en la productividad, sino en la sustentabilidad. Las empresas asociadas ya aplican tecnologías que reducen el uso de agua, emisiones y residuos.
Argentina tiene una ventaja estratégica por su potencial en minerales críticos como el litio, el cobre y la plata. Actualmente, se cuenta con tecnología que garantiza un desarrollo respetuoso de la industria con el ambiente y sus comunidades, permitiendo que el país pueda posicionarse como un referente global de minería verde.







